"En carnaval todo vale", famosa frase que resume el espíritu medio oculto de la fiesta de disfraces más famosa del mundo. Mentiras, verdades a medias, caretas, rostros ocultos, venganzas, sátiras, maldades y gracietas... todo vale. Podemos burlarnos del vecino que no nos gusta, pegarle una patada a aquel que un día se rió de nosotros o atacar sin más al primer "pringao" que me cruce por la calle... Todo vale porque actúa mi máscara, no soy yo, no hay consecuencias para mi. Y la verdad empieza a ser preocupante, porque nos hemos convertido en un carnaval constante, un carnaval que empieza el día 1 de enero y acaba el 31 de diciembre, un carnaval que nos gusta hacer grande a base de patadas, burlas y ataques. Parece ser que a veces ocultamos nuestra cara para mostrar la verdadera, y lo que no nos damos cuenta es que aunque no nos perjudique uno por uno, estamos recibiendo las consecuencias en conjunto. Las máscaras carnavalescas son destructivas, y eso precisamente es lo que estamos haciendo. ¿De verdad todo vale?Poble de Nàquera
Imagen obtenida de www.imagenesmil.com
El anonimato en sí no es malo. El problema, en mi opinión viene, cuando aprovechándose del mismo, se ataca al ámbito personal de otras personas que no son anónimas. Puesto que en estos casos no hay condición de igualdad.
ResponderEliminarUn saludo.
...GLORIA Y HONOR...